Aprender un oficio

[http://www.uah.es/otrosweb/jmc]

 


 

 

Orientando a un estudiante de origen "humilde" para que ocupe el lugar que le corresponde

 

Una parte importante de la gente que se lamenta del estado del sistema escolar atribuye los supuestos desastres educativos a factores como que la educación sea obligatoria hasta los 16 años. Según esta línea de argumentación, muchos alumnos "no quieren o no pueden" estudiar y estarían mejor fuera, en otro sitio. Como alternativas a la situación actual se proponen, entre otras, las siguientes:

a) Volver a los buenos viejos tiempos en que la educación era obligatoria sólo hasta los 14 años. Así, una buena parte del "ganado" que berrea en las aulas de los institutos estaría fuera de ellas. Algunos proponen incluso que se rebaje este límite a los doce o los diez años.

b) Educar a los padres para que no se obsesionen en que sus hijos vayan a la universidad. Muchos niños podrían "aprender un oficio" con el que, seguramente, ganarían más dinero que con una carrera universitaria. Esta es la opción de "trabajos forzados" para los torpes que, como veremos, suelen ser los hijos de las familias menos adineradas.

c) Aplicar inmediatamente medidas segregacionistas para separar a los alumnos listos y aplicados de los tontos y rebeldes: cada tipo de alumno debería seguir procesos formativos diferentes.

Naturalmente, nunca he encontrado ningún defensor de estas soluciones que reconozca que sus hijos deberían ser los primeros en sufrirlas. Todos los defensores de estas alternativas tienen vástagos inteligentes y muy aplicados, como sus progenitores.

 

 

A veces, las medidas que proponen los segregacionistas alcanzan extremos irreales:

[Segregator: Mi hijo es muy estudioso y saca buenas notas: nueves y dieces. ¿Por qué tiene que estar en un aula con alumnos torpones que están impidiendo que aprenda más y saque mejores notas? Estos torpes tendrían que estar en otro sitio, aprendiendo un oficio, para no perjudicar así a mi hijo].

Parece difícil superar una nota de nueve o diez, aunque se eche del aula al resto de los alumnos y se deje a todos los profesores a disposición del niño listo. El principio implícito que subyace en la propuesta anterior es este: el que pueda p'alante y el que no p'afuera. Podríamos considerar algunas interesantes consecuencias sociales que tendría la aplicación en otros contextos del susodicho principio general:

a) ¿Por qué tienen que pagar los sanos el coste del tratamiento de las enfermedades de los enfermos?

b) ¿Por qué tiene que pagar un joven el coste de las medicinas de los mayores diabéticos e hipertensos?

c) ¿Por qué tiene que pagar alguien que no conduce el coste de las carreteras para los conductores?

d) ¿Por qué tiene que pagar alguien que no tenga hijos el coste de la educación de los niños ajenos?

e) ¿Por qué tiene un millonario que pagar impuestos para que un desempleado cobre un subsidio de desempleo?

Cuando llegamos a estos dos últimos puntos, el segregacionista suele salir con el consabido "es muy diferente" o "es diferente" (si es funcionario).

 

 

Un elevado porcentaje de los defensores del pack "medidas segregacionistas+aprendizaje de oficios para torpes" sabe perfectamente que, en general, existe una correlación positiva entre el nivel socioeducativo de los padres y el rendimiento académico de los hijos (¡ojo!, correlación no quiere decir determinismo absoluto). Esto significa que los hijos de padres con nivel socioeducativo alto, en general, obtienen mejores resultados académicos que los hijos de padres con nivel socioeducativo bajo. Este efecto se observa también cuando se produce una mejora educativa de una generación a otra, es decir, no se debe a una mejora en los "genes" o algo así. Probablemente, los padres con nivel socioeducativo alto se preocupan más por la educación de sus hijos y éstos tienen más estímulos en casa y más variados (libros, recursos, espectáculos y diversiones diferentes del furbo, etc.) 

 

 

Si el lector trabaja en una universidad española, puede hacer un interesante estudio que consiste en indagar entre sus conocidos para averiguar el origen socioeconómico de los profesores de 35 años o más. ¿A que hay más profesores que provienen de familias acomodadas que de familias pobres? Repita ahora el pequeño experimento sociológico entre el personal de administración y servicios (P.A.S.). ¿A que el resultado es el contrario? ¡Qué curioso!

[Segregator: Esta es una de las típicas manipulaciones llenas de engaños de los didactas... Mira, yo conozco a un catedrático del Departamento de Matemáticas que es hijo de un albañil. ¡Anda! ¿que me dices ahora?. Además, hoy día un albañil gana un dineral y más si sabe alicatar bien o poner baldosas, etc. No veo nada malo en que alguien trabaje de albañil, que es un oficio tan digno como otro cualquiera. A ti lo que te pasa es que estás resentido por haber tenido que cortar uvas en tu pueblo, allá en la Extremadura profunda, para pagarte los estudios, mientras otros estaban de vacaciones en la playa... Pues ¿sabes lo que te digo? ¡que si tu familia no era "de posibles" no es por mi culpa!...]

De nada sirve en estos casos hacer referencia a mi apuesta-reto abierta de manera permanente 

 

 

Muchos segregacionistas saben perfectamente que en los países que obtienen mejores resultados en las pruebas de evaluación internacionales (Ej. PISA) no existe segregación entre "listos" y "tontos". En países como Alemania, en los que los alumnos suelen ser orientados a centros distintos desde edades tempranas en función de sus capacidades y destrezas, los resultados son peores, a pesar de que gastan más en educación. Curiosamente, en Finlandia existe una minoría de origen sueco que obtiene mejores resultados en PISA que los suecos de Suecia. Es decir, al menos en este caso, los "genes" o la "raza" no influyen tanto en los resultados de PISA como el sistema educativo. ¿A que parece una perogrullada? Una parte de los segregacionistas no admite ni puede admitir estas realidades fácilmente. Otros segregacionistas ni siquiera conocen estas realidades, lo cual no les impide pontificar. Especialmente dañinos son los enteraos y tertulianos que saben de todo y que escriben en los periódicos sobre cualquier tema. 

 

 

Todo esto y mucho más está aquí:

http://www.revistaeducacion.mec.es/nuevo_formato.htm 

(número extraordinario de 2006 de la Revista de Educación, PISA. Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos)

y aquí:

http://www.pisa.oecd.org (se abrirá una nueva ventana)

(Aquí están depositados los informes PISA correspondientes a la evaluación de 2003. Son tochos de cerca de 500 páginas, pero su lectura ayuda a detectar infinidades de estupideces que se han publicado en los medios de comunicación. Los más incrédulos podrán descargar los ficheros de datos y reproducir los cálculos por sí mismos).

 

Aviso: 

La lectura de los documentos depositados en las webs anteriores puede producir serios perjuicios a quienes tienen prejuicios educativos.

 

Aquí es pertinente un sencillo comentario. Muchas personas, especialmente profesores de secundaria y de universidad, mantienen actitudes negativas hacia las cuestiones relacionadas con la Didáctica, la Pedagogía y disciplinas afines. Nos acusan de ser manipuladores, de no tener ni idea de lo que decimos, de falta de rigor, etc. Esta gente presume de no creerse una sola palabra de lo que dicen psicólogos, didactas y otras gentes de mal vivir. Curiosamente, no he detectado una sola queja sobre la metodología y resultados de los estudios PISA. En este caso, todas las actitudes negativas hacia las cuestiones y estudios didácticos quedan aparcadas. ¿Será porque los periódicos han dicho (equivocadamente) que los resultados son desastrosos para España? Estoy convencido de que, si los periódicos hubiesen dicho (más acertadamente) que España no queda tan mal, hubiesen salido inmediatamente los antididactas con sus típicas cerrazones: "Habría que ver cómo se ha hecho ese estudio... estas cosas de los didactas son todas mentira... a mí me van a enseñar éstos cómo son las cosas, ¡yo que tengo quince años de servicio y dos sexenios y he pasado una oposición!...", ¿a que sí?.

 

 

Muchos segregacionistas achacan los males del sistema educativo a la perniciosa influencia de didactas y similares. Sin embargo, un elevado porcentaje de estos segregacionistas sabe perfectamente, aunque se lo calla, que los maestros y profesores de Finlandia, país que queda en primer lugar en el estudio PISA, tienen una sólida formación didáctica. Allí hacen falta seis años para ser maestro de primaria. En Finlandia el profesor sabe algo más que su asignatura. Los finlandeses creen que un profesor debe tener cierta sensibilidad humana y social. Alguien que conozca muy bien la Física o la Química o la Biología o la Geología, pero que no tenga interés ni formación para la docencia, podrá ser un excelente técnico industrial, un científico maravilloso o cualquier otra cosa. Para enseñar a sus hijos, asunto importante donde los haya, los finlandeses exigen algo más que conocimientos de Física, Química, Biología o Geología (estas ideas se desarrollan con todo detalle en el excelente artículo de Javier Melgarejo, en el número especial de la Revista de Educación citado más arriba). El profesor finlandés goza de reconocimiento y prestigio social. Las solicitudes para ser maestro superan con creces las plazas disponibles en las carreras correspondientes. El aspirante a profesor en Finlandia debe demostrar su interés por la docencia antes de iniciar sus estudios universitarios, no después, cuando ha acabado y no encuentra otra salida, como sucede aquí en muchos casos con el profesorado de secundaria. Dado que los finlandeses quieren a sus hijos y se preocupan por su educación, no tolerarán nunca que alguien que no ha tenido interés en la enseñanza desde el inicio de sus estudios universitarios, alguien que se agarra a la docencia como el último recurso contra el desempleo, alguien que detesta a los estudiantes y siente su trabajo como una condena y un fracaso, venga con el cuento de que la solución para el problema educativo de sus hijos es echarlos fuera del sistema escolar para ponerlos a "aprender un oficio". 

 

 

Esto está aquí:

http://www.stecyl.es/Prensa/041220_Escuela_Finlandia.htm 

http://www.ecobachillerato.com/blog6/2006/08/finlandia-modelo-educativo-seguir.html 

 

 

Hoy día nadie, ni el faccioso más acérrimo, se atrevería a defender la segregación de los alumnos en función de su clase social, como se hacía antes. Sin embargo, cuando se pide a voces la segregación en función del rendimiento académico, etc., en realidad, se corre el riesgo (o, se logra el objetivo, según se mire) de segmentar implícitamente por clase social, ya que, como hemos indicado, en general, existe cierta correlación entre estas dos variables.

 

 

¿Podría ser de otra forma? ¿Cómo pueden experimentar el mismo desarrollo cognitivo dos personas con capacidades más o menos semejantes, pero sometidas de manera continua a estímulos diferentes? ¡Pero si sólo hay que comparar los resultados y situaciones en países ricos y países pobres, con buenos y malos sistemas educativos! Hay que hacerse a la idea: los niños "listos" suelen tener padres más ricos que los "torpes".

 

  

Vamos a realizar un sencillo experimento mental: Sean dos alumnos, A y B, cuyos padres son abogado  y arquitecta (niño A) y barrendero  y bordadora (niño B). Supongamos ahora que ambos alumnos tienen capacidades intelectuales semejantes (ambos son mediocres). Adivine el lector en qué caso es más probable que, aunque sea a trancas y barrancas, el alumno mediocre finalice una carrera universitaria. 

 

 

[Segregator: Ya estamos otra vez con la típica demagogia de los didactas. Cada niño será lo que sea, dependiendo de muchos factores. Hay niños de origen humilde que estudian mucho y niños ricos que no estudian. Siempre ha habido listos y tontos y hay casos de niños humildes que consiguen, a costa de esfuerzo y sacrificio, un título universitario y han llegado muy alto. Yo conozco a uno de mi pueblo que es director de una fábrica importante y su familia es muy humilde y pasaron mucha hambre. Antes era más fácil que ahora que un hijo de una familia humilde llegase arriba porque no había tantas becas como ahora y el niño humilde tenía que luchar por conseguir esas escasas becas y, muchas veces, tenía incluso que trabajar para pagarse los estudios, lo cual no le venía nada mal para apreciar el valor de las cosas y para demostrar que era realmente bueno y merecía lo que conseguía, a pesar de ser de origen humilde. También conozco al hijo de un abogado y este niño está perdido porque no estudia ni hace nada y yo creo que hasta se droga. Además, es evidente que si un niño humilde es listo y un niño rico es torpe, al primero le va a ir mejor que al segundo. Son precisamente las familias humildes las que deberían estar interesadas en que sus niños aprendiesen oficios, porque si les va mal en la universidad, sus hijos no van a tener otra oportunidad, van a ser mano de obra no cualificada y los van a explotar. ¡Ea, a aprender oficios!. Mejor que desde pequeños se orienten al mundo del trabajo porque su padre seguramente los puede enchufar en su taller o en su cuadrilla de albañiles. Y si es niña, da igual, hoy día hay mujeres albañilas y taxistas y hasta guardias civilas y soldadas. Total, que tu argumentación a base de palabrería y enlaces a webs manipuladoras (y habría que ver quien las financia) y tu discurso con correlaciones y probabilidades y países raros es completamente falaz. Esto es España y aquí tenemos más sol. Y ya sabemos que la estadística es la ciencia que enseña que si yo me como dos pollos y tú ninguno, hemos comido un pollo cada uno...]

Tan inútil es explicar a esta gente los conceptos de correlación y probabilidad como animarles a sustituir la palabra "humilde" por "pobre".

 

 

Los defensores de la segregación sólo se fijan en la calidad, no en la equidad. Naturalmente, queremos un sistema educativo bueno, pero también queremos un sistema educativo justo. Es fácil aumentar la calidad del sistema educativo expulsando de él al 90% de los  alumnos y dejando sólo al 10% que obtiene mejor rendimiento académico. Sólo con expulsar al 10% peor, ya mejoraría matemáticamente el nivel medio de los alumnos en el sistema educativo. ¿Mejoraría también el nivel cultural general del país?. 

Es complicado conseguir un sistema educativo bueno y justo para la mayoría. Los defensores de la "solución final" segregacionista para el sistema educativo dicen que es imposible que una educación igualitaria y obligatoria para todos hasta los 16 años sea buena. Muchos olvidan o no tienen en cuenta que en algunos países (por ejemplo, Finlandia) han conseguido una gran calidad, junto con un elevado nivel de equidad. Como consecuencia de ello, los padres finlandeses están relativamente tranquilos: saben que, sea cual sea el centro al que asisten sus hijos, la educación que reciben es buena. Los finlandeses tienen claro que no pueden permitirse el lujo de tener un país habitado por ciudadanos mal-educados o ignorantes. Y han conseguido, sin gastar mucho más que otros países, un sistema educativo eficaz para la mayoría de sus alumnos. 

 

 

Los muy escépticos deberían leer los documentos citados más arriba. Allí encontrarán perlas como estas:

 

"En general, los alumnos que siguen sus estudios en centros privados obtienen mejores resultados pero, en contra de una opinión muy generalizada, esos mejores resultados no se deben al tipo de centro (Gráfico VIII). Si se detrae el nivel socioeconómico y cultural de los padres y madres de los alumnos evaluados desaparece la diferencia en los resultados entre centros de titularidad pública o privada en la mayoría de los países y, sobre todo, en España." (Pág. 328, Revista de Educación, número citado más arriba).

 

"Cuanto mayor es el nivel cultural y de estudios de los padres, mejores resultados obtienen sus hijos. Particularmente influyente es el nivel de estudios de la madre. Para predecir el éxito académico de los hijos, los estudios de las madres influyen tanto que elevan la puntuación desde 471 puntos que obtienen los alumnos cuyas madres sólo han terminado los estudios obligatorios, a 532, que corresponden a aquellos alumnos cuyas madres han alcanzado una titulación universitaria." (Pág. 324) 

 

 

 

Relación entre resultados en matemáticas y el índice PISA de estatus socioeconómico y cultural

 

 

 

Aviso 

La gráfica hace referencia a las Matemáticas porque esta disciplina ha sido el objeto central de interés en la última evaluación PISA

 

Aquí hay más gráficas, pero en formato pdf. Hay una gráfica para cada país. En todas partes cuecen habas.

 

 

 

 

En fin, a continuación se reproducen algunas conclusiones generales de los análisis realizados. Naturalmente, cada cual es libre de creer o no estas conclusiones. Si las imágenes no se ven bien, es mejor descargarlas (botón derecho + guardar) y abrirlas en el ordenador propio.

 


 

 

Alarmantes conclusiones de PISA que traerán más de un dolor de cabeza a facciosos y segregacionistas

 


 

Más conclusiones alarmantes. Los periódicos no han insistido mucho en ellas.

 


 

Es posible que la enfermiza obsesión de muchos para que los "niños B" aprendan oficios esté originada por el rechazo, el miedo y dolor ante un futuro negro en el que el "mundo A" esté plagado de rojos ilustrados. Muchos defensores de los oficios para los "niños B" no aguantan que alguien que viene del temido y detestado "mundo B" alcance el mismo nivel socioeconómico que tienen ellos o le quite la farmacia a su niña Piluquita o le birle el puesto de notario reservado desde hace tiempo para su niñito pijín. Vivimos en un mundo laboral cada vez más liberalizado y en el que la competencia de otros profesionales nacionales y extranjeros es cada vez más feroz. Muchos segregacionistas quieren mantener a los "niños B" en un estado de servidumbre fontaneril, carpinteril, barrenderil, mecaniquil o albañileril, mientras sus dilectos descendientes se deslizan cómodamente por el sendero que les conducirá a ser coroneles, abogados, ingenieros, directivos, fiscales y/o profesores de universidad. 

 

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