Inflamación crónica

La inflamación crónica puede producirse por diversas causas:

  • Progresión de una inflamación aguda.
  • Episodios recurrentes de inflamación aguda.
  • Inflamación crónica desde el comienzo (asociada frecuentemente a infecciones: tuberculosis, lepra, etc)

Se caracteriza por una duración prolongada, daño tisular reparado por tejido de cicatrización, angiogénesis, fibrinolisis e infiltrado de células, tales como monocitos, linfocitos y células plasmáticas.

Microscópicamente la inflamación crónica se caracteriza por la presencia de macrófagos y sus derivados (células epitelioides y gigantes), linfocitos, células plasmáticas, neutrófilos, eosinófilos y fibroblastos.