La Brújula Nº 8. En este número:

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¿Por qué leer y escribir?

Vanesa Lobato

Yo me he hecho esta pregunta infinidad de veces y a la vez también me he preguntado
¿porqué enseñar a leer y escribir?

Pues bien, creo que la respuesta a esta pregunta es bastante obvia, sin la lectura nuestra cultura se habría quedado estancada en los anales de la Historia y no habría llegado hasta este momento actual de desarrollo ya que el lenguaje tiene dos funciones primordiales: la organización de la realidad y la comunicación entre personas; me explicaré mejor.

Si los hombres que habitaban el planeta en la época de la invención del lenguaje (en este caso no hacemos distinción entre lenguaje verbal y no verbal) nunca hubieran sentido la necesidad de crear un sistema de comunicación, para transmitir sus ideas a los que le rodeaban, no se podrían haber transmitido los conocimientos que cada persona adquiría y eso hubiera supuesto la muerte de la cultura. Afortunadamente eso no pasó y dio comienzo la “escritura” (si es que puede denominarse así) en forma de rudimentarias muescas que los hombres de la época marcaban dónde y cómo podían. Con el paso del tiempo esa forma de comunicación fue evolucionando hasta crear sistemas de comunicación muy parecidos a los que se usan actualmente y que han dado lugar a los que tenemos hoy día y que denominamos lenguajes.

Y éste es el punto al que quería llegar y que es la solución de la segunda pregunta que he planteado y que era ¿porqué enseñar a leer y escribir?

Simplemente es necesario para que nuestros alumnos puedan adquirir la información de forma autónoma. Nosotros, como profesores o educadores tenemos la obligación de formar integralmente al alumno y como eje vertebrador se encuentra la escritura que ha de ser el medio fundamental para la obtención de información (además de las informaciones que llegan a través de medios extra escolares) de todo tipo, y es que como dice Nélida Piñón, a través del lenguaje se conoce la CULTURA, el todo de un grupo, no sólo la del propio , sino las demás culturas que nos rodean en todas sus facetas (matemática, lingüística, histórica, musical, etc.)

Una vez planteada la necesidad de la enseñanza de la lectoescritura y para continuar esta corta reflexión, es necesario plantearse cómo enseñar a leer y escribir y para ello es necesario desarrollar unas estrategias que permitan a nuestros alumnos la adquisición de la lectura y de la escritura, unas estrategias comunes, ya que la lectura y la escritura van íntimamente ligadas.

Como dicen autores tales como A.Garton y C.Pratt (1991), es necesario estimular al niño a la hora de enseñar tanto a leer como a escribir, con actividades cotidianas que impliquen estas habilidades. Por ejemplo si trabajáramos en Educación Infantil, más concretamente en el último curso y quisiéramos abordar la preescritura y la prelectura podríamos llevar al aula diferentes textos, bien conocidos y próximos al niños, como por ejemplo sus propios cuentos, para lograr un primer contacto, en el que los alumnos no se sientan desmotivados...

Después de esta estimulación habría que poner en práctica una serie de estrategias para la adquisición de estas capacidades, que generalmente se suelen trabajar en primero de Educación Primaria, cuando los niños tienen seis años aproximadamente. Creo que la mejor estrategia que puede adoptarse en la enseñanza de la lectura es la combinación del método fónico con el método global, es decir empezar con la conexión fonema-grafía, para pasar posteriormente (una vez conocidas las letras y las sílabas) al conocimiento de las palabras pero en un sentido global, como dice Jesús Alegría. Este mismo procedimiento se podría seguir para la escritura, partiendo de lo más concreto a lo más global, teniendo en cuenta las fases evolutivas que Piaget propuso.

Sin embargo todas estas propuestas, son sólo eso, propuestas, que pueden mejorarse e incluso cambiarse, pero lo importante no es el método usado, sino que lo verdaderamente importante es que cada alumno pueda adquirir estas habilidades básicas a su propio ritmo y en función de su desarrollo personal.

Referencias:
Garton, A. y Pratt, C. (1991) Aprendizaje y proceso de alfabetización. El desarrollo del lenguaje hablado y escrito. Barcelona: Paidós.